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Checklist para visitar un piso antes de alquilar

Actualizado: julio 2026 Lectura: 9 min PisoEstudiantes · Información educativa

Una visita de 15 minutos decide dónde vivirás un año entero. La mayoría de los problemas que amargan un alquiler —humedades, ruido, presión de agua ridícula, caseros que no arreglan nada— eran detectables en esa primera visita. Esta checklist de 40 puntos te dice exactamente qué mirar, qué probar y qué preguntar.

Antes de ir: prepara la visita

  • Verifica el anuncio primero. Búsqueda inversa de fotos, NRA, coherencia de precio. Si no lo has hecho, pasa antes por nuestra guía de cómo detectar estafas.
  • Visita de día, con luz natural: se ven mejor los defectos y el estado real.
  • Si puedes, ve acompañado. Cuatro ojos ven más y otra opinión modera el entusiasmo (o el agobio por decidir rápido).
  • Lleva el móvil cargado: harás fotos, comprobarás cobertura y usarás la linterna.
  • Reserva 30–45 minutos. Una visita de 10 minutos con el propietario metiendo prisa es una señal en sí misma.

Instalaciones: lo que hay que probar (no solo mirar)

Abre todos los grifos a la vez y tira de la cadena: ¿se mantiene la presión? ¿El agua caliente llega rápido y estable?
Pregunta qué sistema de agua caliente hay (caldera de gas, termo eléctrico) y su antigüedad. Un termo pequeño para 4 personas significa duchas frías.
Comprueba la calefacción: tipo (central, individual, eléctrica), estado de los radiadores, y quién paga el consumo.
Enciende y apaga todas las luces. Abre el cuadro eléctrico: ¿tiene diferencial y magnetotérmicos o es una instalación antigua?
Cuenta los enchufes por habitación. En pisos antiguos puede haber 1-2 por cuarto: insuficiente para escritorio + cargadores.
Prueba la cobertura móvil en todas las habitaciones y pregunta qué operadora de fibra da servicio al edificio.
Abre y cierra todas las ventanas: ¿cierran bien? ¿Son de doble cristal? Ventanas viejas = frío y ruido en invierno.
Prueba los electrodomésticos incluidos: frigorífico (que enfríe), lavadora (que centrifugue), vitrocerámica u horno.

Humedades y estado general: dónde mirar

Mira los techos de baño y cocina y las esquinas de las paredes exteriores: manchas amarillentas, pintura abombada o cercos son humedad.
Huele al entrar en cada habitación. El olor a humedad no se disimula ni recién pintado.
Ojo a las paredes recién pintadas solo en una zona: puede ser un parche sobre una mancha de humedad reciente.
Abre los armarios empotrados y mira el fondo: es donde primero aparece el moho.
Revisa juntas de bañera/ducha y azulejos: juntas negras indican ventilación deficiente.
Mira el estado del suelo: tarima levantada o baldosas sueltas indican filtraciones pasadas.
Pregunta cuándo se hizo la última reforma de fontanería y electricidad, especialmente en edificios de más de 40 años.

Ruido y entorno: el factor que nadie comprueba

Quédate 2 minutos en silencio en la habitación que sería tuya, con la ventana cerrada y luego abierta. ¿Qué se oye?
Mira qué hay debajo y al lado del edificio: un bar con terraza o un local de ocio nocturno cambia tu vida (y tu sueño).
Si la habitación da a un patio interior, comprueba a qué da el patio: cocinas y tendederos ruidosos, o extractores de bares.
Vuelve por la zona un jueves o viernes por la noche antes de firmar. El barrio de día y de noche son dos barrios distintos.
Cronometra el trayecto real a tu facultad en transporte público a la hora a la que irías a clase, no confíes en el "está a 15 minutos" del anuncio.
Localiza supermercado, farmacia y parada de transporte más cercanos.
Comprueba la seguridad del portal: portero automático que funcione, cerradura del portal en buen estado, buzones sin forzar.

Preguntas imprescindibles al propietario

  1. ¿Qué incluye exactamente la renta? Suministros, comunidad, internet. Pide el desglose por escrito.
  2. ¿Cuánto pagan de luz y gas los inquilinos actuales? Pide ver una factura de invierno: es el dato más honesto sobre el aislamiento del piso.
  3. ¿Cuánta fianza y qué garantías adicionales pide? Recuerda los límites legales: 1 mes de fianza + máximo 2 de garantía adicional. Detalles en la guía de la fianza.
  4. ¿Quién gestiona las averías y con qué plazos? La respuesta te dice qué tipo de casero es.
  5. ¿Está depositada la fianza en el organismo autonómico? Pregunta directa que separa a los propietarios serios.
  6. ¿Puedo empadronarme? Si duda o dice que no, sospecha de alquiler no declarado.
  7. ¿Por qué se van los inquilinos actuales? Y si puedes, pregúntales a ellos directamente sin el propietario delante.
  8. ¿El contrato es conforme a la LAU, por escrito? Y pide leerlo con calma antes de firmar, nunca en el momento.

Documenta todo: la visita como prueba

Si decides quedarte el piso, la visita (o el día de entrada) es tu oportunidad de blindarte para el futuro:

  • Fotografía cada estancia y cada desperfecto existente (rozaduras, muebles dañados, manchas), con la fecha activada o enviándolas a un email para que quede constancia temporal.
  • Fotografía los contadores de luz, agua y gas el día de entrada.
  • Pide que el inventario y el estado del piso figuren como anexo del contrato. Es tu única defensa real cuando reclames la fianza al salir.

Nunca pagues ni firmes en la propia visita por mucha presión que haya ("hay tres personas interesadas esta tarde"). La urgencia artificial es la herramienta de venta más vieja del mundo — y también la favorita de los estafadores. Un propietario legítimo puede esperar 24 horas.

Regla del segundo visto bueno: si el piso pasa la checklist, consulta esa noche con alguien de confianza antes de confirmar. La emoción de "por fin encontré piso" es mala consejera firmando contratos.

Siguiente paso tras la visita: revisar qué debe incluir el contrato y preparar los documentos para alquilar.